Rafael Rubio Barrientos, hijo del poeta Armando Rubio Huidobro y nieto de Alberto Rubio Cruchaga, nace en Santiago, en 1975. Con anterioridad ha publicado Arbolando (1998), Madrugador tardío (2000), Los rabiosos (2007 y 2010) y Caudal (2010) Obtiene los concursos de poesía Yo no callo (1997), Armando Rubio (2001) y Pablo Neruda (2008). Su poesía, en camino hacia la perfección conocida en las obras de su padre y abuelo, posee elementos de forma y contenido que lo establecen en un área de poesía hispánica, en un extracto profundamente santiaguino y un tanto alejado del discurso laico y liberal de lugar donde ésta se edita.
El prólogo de Carlos Germán Belli destaca la rigurosa y elegante forma en la poesía de Rubio, quien "nos ha revelado que el nuevo parnaso hispanoamericano ha optado por otra alternativa que no es aquella del verso reducido casi a prosa". Sus calidades inherentes -también destacadas por el maestro peruano- denotan una estética particular y cuidada, de eufonía perfecta, agradable al oído y a la memoria. Curiosamente nos induce a pensar en un gen transmitido de generación en generación, cuya visión global nos resulta similar y única al mismo tiempo.