Descubriendo Poetas

Skip Navigation LinksPoesía > Poeta

María Raquel Cereceda, la poeta trágica

Maria Raquel Cereceda

María Raquel Cereceda era porteña. Se formó en el colegio Compañía de María, en el barrio de Recreo, en la vecina Viña del Mar, y ya como profesora de párvulos se desempeñó por algunos años en el Instituto Montessori. Posteriormente fundó su propio jardín infantil, institución que aún permanece y lleva su nombre. En 1958 ingresa a la Sociedad de Escritores de Valparaíso y al año siguiente obtiene el segundo lugar en el certamen literario de la asociación.

Fallece a los treinta y tres años de edad a causa de una enfermedad- dice un parte médico- aunque para el mito María Raquel se deja morir por una pena de amor. De aquel causante ya no hay trazas; sus poemas quedaron en poder de la familia para ser publicados, doce años después de su partida, con el nombre de Morir y no morir. La tarea estuvo a cargo de Alicia Enríquez y Julio Flores se lleva a cabo bajo el sello de la SEV. Para sus más cercanos tanto su extrema sensibilidad y aquella desilusión amorosa la llevaron tempranamente al desenlace. Poseedora de un profundo sentimiento místico, tal vez por su formación religiosa, la proyección espiritual de sus textos conmueven intensamente. Sólo muchos años después de aparecer del libro la figura de María Raquel Cereceda comienza a adquirir volumen entre sus pares.

La perfección fónica del verso sorprende y atrae. No se trata de cualquier poeta “con inquietudes”, como suele ocurrir en las agrupaciones literarias. Sin duda fue un espíritu superior que pasó desapercibido porque no eran los tiempos ni la poeta tenía conciencia de ese talento. Así al menos sin quererlo, se retrata en Lámpara, que inicia su poemario: Bajo sus claros rayos/ olvidamos la noche dolorida./ Está oscuro en la calle, pero adentro/ hay una quieta luna suspendida.

Morir y no morir contiene cincuenta y tres poemas divididos en cinco partes que la poeta y narradora Alicia Enríquez organiza bajo los nombres de Voces, El amor, Lo místico, Lo presentido y Los niños. Para la prologuista, “sus versos se acogen al estilo romántico que se aviene en forma total con su ternura, su sensibilidad, su tendencia al ensueño. Cruzada por azotes trágicos, su palabra no renuncia al apóstrofe o la amenaza necesarios al desahogo espiritual en instantes densos”.

El título del libro corresponde al poema del mismo nombre: “Yo volveré a la tierra. Rediviva/ ha de caer de nuevo la simiente/ y caerá en el surco convertida/ en árbol, una flor o alguna fuente./ No me puedo morir enteramente./ He de dejar mi voz y la estatura/ de este dolor forjado lentamente/ en el rojo crisol de la amargura”. Mistraliana, marcadamente mistraliana a ratos, María Raquel Cereceda oculta bajo el manto de lo místico una fuerte sexualidad, tal vez reprimida, que aflora entre sus líneas: “Duerme mi corazón como un silente/ ruiseñor escondido entre el boscaje,/ porque te has ido irremediablemente/ duerme mi corazón bajo el paisaje”. Tanto la sensualidad de las palabras cuanto el valor semántico de aquellas, la retratan y delatan en su pasión. Además de la destreza formal en ubicar un término de diecisiete letras sin quebrar su melodioso acento.

Habrá por ahí más textos inéditos, de seguro. Algunos hermanos la sobreviven y su esforzado colegio aún se mantiene en el barrio de Recreo Alto. Prima del poeta Ariel Tapia y sobrina de Regina Ahumada, esta rama de la familia sostiene la existencia de aquellos. Es materia de investigación.

María Raquel Cereceda nació en Valparaíso el 21 de octubre de 1927 y falleció en 1961. Su libro Morir y no morir aparece en 1972. Obras suyas quedan registradas en la antología Alianza (SEV, 1960) y figura en los estudios La poesía en Valparaíso/ Apuntes, de Modesto Parera (1972) e Historia de la Poesía en Valparaíso, de Alfonso Larrahona Kästen (1999).

Publicado por Juan Cameron

Etiquetas

María Raquel Cereceda

Compartir artículo en :

Facebook Twitter DZone It! Digg It! StumbleUpon Technorati Del.icio.us NewsVine Reddit Blinklist Add diigo bookmark

Publicaciones

Apuntes autobiográficos

de Robert Lowell

Sin duda la aparición de Apuntes autobiográficos y algunos poemas, de Robert Lowell (mayo de 2013) es un acierto de Ediciones Universidad Diego Portales. Con traducciones y prólogo de Sergio Coddou, el volumen nos entrega...

Arquetipos

de Jessica Atal

Jessica Atal nació en Santiago, en 1964. Con anterioridad ha publicado Variaciones en azul profundo (1991) y Pérdida (2010). Es editora y crítica literaria y escribe para diversos medios nacionales.

Adivinación

de Mauricio Rosenmann Taub

Mauricio Rosenmann Taub es sin duda un poeta de culto. Nacido en Santiago, en 1932, estudió composición y piano en el Conservatorio Nacional y tiene posteriores estudios en música y lingüística...

Antología Chilena Colombiana

de Elsie Wood

La recopilación reúne trabajos de Francisco Carrasco Iturriaga (Santiago), Jorge Luis Díaz-Granados (Santa Marta, 1946), Alonso Quintín Gutiérrez Rivero (Macaravita), Lilia Gutiérrez Riveros (Macaravita, 1956)...

Cardoscuro

de Leonora Lombardi

Cardoscuro es una recopilación de su escritura de las últimas tres décadas. A ratos semeja un diario de vida sobre el que la autora descarga, con profunda sensibilidad, la experiencia y sus avatares, amores, desamores...

Negro

de Felipe Eugenio Poblete

Felipe Eugenio Poblete Rivera nació en Viña del Mar, el 15 de agosto de 1986

Transtierra

de Sergio Badilla Castillo

Sergio Badilla Castillo nació en Valparaíso, el 30 de noviembre de 1947. Periodista y antropólogo, reside actualmente en Santiago. Transtierra es su décimo segundo libro en poesía.