Retorno
Arte Poética
Varios autores
VENGANZA CHINA
Los agentes secretos que me perseguían están ahora en las mismas cárceles
donde intentaban guardarme
Las novias que me abandonaron están casadas con zarrapastrosos
La agencia de arrendamiento que pretendió entablarme
juicio de lanzamiento fue cerrada por el gobierno
Los empresarios que vetaron mi solicitud de empleo han visto
quebrar sus negocios
El pisaverde que perjudicó a mi hermanita en una piscina
se ahogó en Juanchaco
Los profesores que me hicieron perder el bachillerato se han puesto verdes viendo
en el pequeño tomo de pastas editado en París, en la letra A:
Jotamario Arbeláez (Calí, Colombia, en 1940), poeta de la ironía y la mordacidad, militó en el grupo de los Nadaístas y es uno de los grandes poetas actuales de su país y del continente. Ha publicado El profeta en su casa (1966), El libro rojo de rosas (1970), Mi reino por este mundo (1981), Doce poetas nadaístas de los últimos días (antología, 1986), En paños menores (1994), El cuerpo de ella (2000), Nada espara siempre (memorias, 2002) y Paños menores (México, 2006).
WRITER’S BLOCK
Las palabras me evaden.
Corren. Huyen de mí.
Sentada frente al ordenador,
impotente, miro la pantalla como si alguien compasivo
habitare dentro y pudiese ayudarme.
Por días he navegado ríos de imágenes e ideas sugerentes
pienso: ya la tengo, Ahora sí que podré escribir la obra que he
esperado de mí.
Pero los dedos vacilan ante las teclas
y la melodía no surge. Agonizo emboscada sobre la tarde.
Hundo mi cabeza en libros sin poder leerlos.
Como bandadas de palomas asustadas se alzan las palabras
cuando me acerco
Sólo sus alas oigo. Sólo percibo la belleza que las habita.
Una que otra regresa. Se posa a mis pies. Come alpiste de mi mano.
Las demás me miran amenazantes desde los aleros
o se convierten en hormigas.
Hormigas negras sobre el escritorio,
corriendo,
huyendo de mí.
Gioconda Belli nació en Managua, Nicaragua, el 9 de diciembre de 1948. Es autora de los siguientes poemarios: Sobre la grama (1972), Línea de fuego (1978), Truenos y arcoiris (1982), Amor insurrecto (antología, 1985), De la costilla de Eva (1987), El ojo de la mujer (poesía reunida, 1992), Apogeo (1997), Mi íntima multitud (2003) y Fuego soy, apartado y espada puesta lejos (2007). Ha obtenido los premios de poesía de la Universidad Nacional (1972), Casa de las Américas (1978), de la Fundación de Libreros, Bibliotecarios y Editores Alemanes (1988), Anna Seghers de la Academia de Artes de Alemania (1989), Luchs del Semanario Die ZEIT (1992), Internacional de Poesía Generación del 27 (2002), Internacional de Poesía Ciudad de Melilla y Biblioteca Breve de Seix Barral en España 2008).
EL OFICIO
Quédate con tu misterio,
describe la mesa, el animal doméstico,
el delantal floreado de la madre,
el presuroso amor si lo deseas,
pero no lo digas todo en el poema,
que permanezca siempre una puerta abierta
y golpeando,
un campo no surcado a la intemperie,
deja para el otro que vendrá, amigo o
enemigo,
esa lebe ambigüedad, ese otro poema
Miguel Barnet nació en La Habana, el 28 de enero de 1940. Es autor, en poesía, de La piedra fina y el pavorreal, Isla de güijes, La sagrada familia, Orikis y otros poemas, Carta de noche, Mapa del tiempo, Viendo mi vida pasar, Con pies de gato y Actas del final ; de las crónicas Autográfos cubanos y La fuente viva, Cultos afrocubanos y Akeké y la jutía, y de las novelas Biografía de un cimarrón, Canción de Rachel, Gallego, La vida real y Oficio de ángel. En 1994 le es otorgado el Premio Nacional de Literatura de Cuba.
POLVO PARA MORDER
III
bésale las piernas a la poesía
aunque diga que no/ que aquí nos pueden ver
bésale las palabras hurga su lengua/ hasta
que abra los brazos y diga ¡Santo Dios!
o hasta que santodios abra los brazos de escándalo
bésale a la poesía a la loba
aunque diga que no que hay mucha gente que
aquí nos pueden ver/ bésale las piernas las palabras
hasta que no dé más hasta que pida más
hasta que cante.
Jorge Boccanera (Bahía Blanca, Argentina, 1952). Ha publicado Los espantapájaros suicidas (1974), Contraseña (1976), Música de fagot y piernas de Victoria (1979), Los ojos del pájaro quemado (1980), Polvo para morder (1986), Marimba (1986), Sordomuda (1991) y Antología poética (1996), Zona de tolerancia (1998) y Bestias en un hotel de paso (2001). Es además recopilador de varios volúmenes de poesía latinoamericana y reúne, entre otros, el Premio Casa de las Américas (1976) y el Premio Nacional de Poesía Joven (México, 1977). Ha vivido en México y Costa Rica y durante un breve período fue director de la revista Crisis, Vive en Buenos Aires.
POÉTICA
Encender el misterio
de una lámpara ciega
cuya luz imposible
acaso nos haya sido prometida
He aquí el terrible regalo de los dioses
Rómulo Bustos nació en Santa Catalina de Alejandría, en Colombia, en 1954. Estudió Derecho y Ciencias Políticas en la Universidad de Cartagena. Ha publicado El oscuro sello de Dios (1988), Lunación del amor (1990), En el traspatio del cielo (1993), La estación de la sed (1998) y la antología Oración del Impuro (2004). Es también autor de Antología de poetas costeños (1993) y fue incluido en la Antología de Poesía Colombiana de Rogelio Echavarría.
AL PIE DE LA LETRA
Ciudadanos, he sido probo. Escrupulosamente hice
lo que la ley no prohíbe y no hice lo que prohíbe,
de tal manera que podéis considerarme un hijo dilecto,
uno más de los que cerraron su oído al motín, el corazón a la aventura.
Cada vez que la ciudad dijo sí, dijeron sí mis labios,
y dije no cada vez que la ciudad dijo no.
¿Quién me ha visto discrepando en las asambleas?
¿Quién conoce la naturaleza de mi causa?
¿Quién se agravia del pro o el contra?
Nadie puede levantar un dedo contra mí,
nadie ofrecer prueba, dar testimonio, torcer hechos, proferir injuria,
y quien lo hiciere atraería sobre su temeridad unánime sanción,
porque nadie, ciudadanos, me conoce como vosotros,
y nadie como vosotros sabe que he cumplido al pie de la letra
ahorrando a la ciudad un verdugo, al porvenir un héroe.
Horacio Castillo (Ensenada, Argentina, 1934) es abogado y reside en La Plata. Ha publicado Descripción (1971), Materia acre (1974, Tuerto rey (1982), Alaska (1993). Como traductor ha entregado Epigramas de Calímaco (1979), Poemas de Odysseas Elytis (1982) María la nube (de Elytis, en colaboración con Nina Anghelidis-Spinedi, 1986), Romiosini, de Yannis Ritsos (1988), Los gatos de la Acrópolis (1998), Cendra (2000), Música de la víctima (2003) y Por un poco más de luz/ Obra poética 1974-2005 (2005)
HOMENAJE A ARMANDO MANZANERO
(ARTE POÉTICA 3)
Ya no sé si esta tarde vi llover es de armando manzanero o
es el canto primero de mi primera infancia
y de nada han servido las sílabas contadas y vueltas a
contar la guerra santa contra el lugar común de
nada el amor viejo por el viejo arnold schoenberg
no es cosa de explicarse como mann o la muerte en
venecia “así la tarantella del café dejé dormir al
crítico que yo era”
sólo que ya no hay lenin ni martí que puedan devolverme
la casa de ayacucho (no esa casa) y los ojos tranquilos
los libros son adobes de una torre que nunca edifiqué
tu peux lire en francais in english too a gran
velocidad en castellano
mas ya no hay corazón que aguante a robert lowell ni hay
más hígado libre
qué mal le fue a vallejo y sin embargo creía (y su buen
poco) en “las auroras rojas de los pueblos”
ahora a cada almuerzo me negocian con mi tribu y mis
animalitos como al canal de suez los votos de la onu
los cohetes de combate el puerto de hong kong
esta tarde vi llover vi gente correr y no estabas tú y si a
usted no le importa un carajo / no escribo para usted
soy yo quien sembró el árbol tuve el hijo escribió el
libro y todo vi arder cien años antes del tiempo
convenido.
Antonio Cisneros (Lima, 1942 - 2012) ha publicado Destierro (1961), David (1962), Comentarios reales (1964), Canto ceremonial contra un oso hormiguero (1968), Agua que no has de beber (1971), Como higuera en un campo de golf (1972), El libro de Dios y de los húngaros (1978), Crónica del Niño Jesús de Chilca (1981), Monólogo de la casta Susana y otros poemas (1986), Las inmensas preguntas celestes (1992), Un crucero a las Islas Galápagos (nuevos cantos marianos) (2005) y la antología Como un carbón prendido entre la niebla (2007). Ha recibido, entre otros, los siguientes premios: Nacional de Poesía (Perú, 1964), Casa de las Américas (Cuba, 1968), Beca John Simon Guggenheim (1978), Rubén Darío (México, 1981), Parra del Riego (Uruguay, 1990), Nacional de Periodismo Cultura (1993), Gabriela Mistral (OEA, 2000), Iberoamericano de las letras José Donoso (Chile, 2004) y Caballero de la Orden de las Artes y las letras (Francia, 2004).
SIEMPRE
Escribo entre desapariciones
en esta página sin orillas
Recorro con el dedo lo que he sido
Borro escribo de nuevo
No veo lo que he escrito
Sé que la intensidad es lo único que me contesta
y que el alma ansía oírse del otro lado de la sombra
Ahora entiendo tu mano crispada
y el estupor.
Luis Alberto Crespo, periodista, traductor, ensayista y documentalista, nació en Carora, Venezuela, en 1941. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura con su libro Costumbre de Sequía (1977) y es autor, entre otros poemarios, de Si el Verano es Dilatado (1967), Cosas (1968), Novenario (1973), Rayas de lagartija, Costumbre de sequía, Más afuera, Duro, Solamente y Obra Poética (antología, 2004). Dirigió El Papel Literario del diario El Nacional y el departamento de Cultura de la agencia Venpres. Ha escrito numerosos guiones literarios y textos sobre la extensa geografía de su país.
LECTOR
Un yo que no es el del poeta en el poema me dice.
Un yo que no es el mío, repite estas palabras íntimas
y me lleva a un yo más silencioso y mejor
en versos pulidos por el tiempo en diferentes yos.
En la angustia de una noche de insomnio,
en el nerviosismo de una cita de amor,
repito estos versos hasta ser estos versos,
los repito una y otra vez,
no como alguien que recorre una y otra vez un pasillo:
estos versos son infinitos, pero no afiebrados,
ni ajedrezados, ni laberínticos;
no indican el piso de un pasillo,
ni al llegar a la sílaba final se asoman a otra estancia;
son un vuelo por una soledad en calma;
estos versos se ensanchan, me ensanchan,
me llevan a una inmovilidad muy alta.
Antonio Deltoro (Ciudad de México, 1947) es autor de Algarabía inorgánica (1979), Hacia dónde es aquí (1984), Los días descalzos (1992), Balanza de sombras (1997), Poesía reunida (1999) y En las aguas del jueves para siempre (antología, 2002).
MANOS DADAS
No seré el poeta de un mundo caduco.
Tampoco cantaré al mundo futuro.
Estoy preso en la vida y veo a mis compañeros.
Están taciturnos mas nutren grandes esperanzas.
Entre ellos considero la enorme realidad.
El presente es tan grande, no nos apartemos.
No nos apartemos mucho, vamos juntas nuestras manos.
No seré el cantor de una mujer, de una historia,
no lanzaré suspiros al anochecer, al paisaje desde la ventana,
no entregaré alucinógenos ni cartas de suicida,
no huiré a las islas ni seré raptado por serafines.
El tiempo es mi materia, el tiempo presente, los hombres presentes,
la vida presente.
Carlos Drummond de Andrade (Brasil: Itabira, 1902 - Rio de Janeiro, 1987) publicó en diversos géneros Brezal de las almas (1934), Sentimiento del mundo (1940), Confesiones de Minas (1944), La rosa del pueblo (1945), El gerente (novela, 1945), Poesía hasta ahora (1947), Cuentos de aprendiz (1951), Hacendero del aire (1954), La vida pasada a limpio (1959), Lección de cosas (1962), La bolsa o la vida (1966) y Los buenos tiempos (1968).
LA INFANCIA REDIMIDA
Yo invento la alegría, ahora, en este poema.
Aunque sea trágica e íntima de la muerte
la vida es un reino: la vida es nuestro reino
no obstante el terror, el éxtasis y el milagro.
¡Cómo te soñé, poesía! no como te soñaron...
Me escondo en el bosque del lenguaje, corro por las salas de espejos.
Estoy siempre al alcance de todo, lleno de orgullo
porque el Ángel me sigue a cualquier parte.
Tengo un ritmo más grande para alabarte, poesía.
Mayor, sin embargo, era la orilla de la playa de mi ciudad
donde, niño, inventé barcos antes de haberlos visto.
Mayor aún era el mar
ante el cual todas las tardes recitaban poemas,
festejándolo con los ojos húmedos y a veces sonriendo de pasión,
porque gran cosa es descubrir el mar, verlo existir en el mundo.
¡Oh mar de mi infancia, mayor que el mar de Homero!
Juego a esconderme de Dios, pacto con las hadas
y con este aire de juglar mantengo querellas con la muerte.
Después de otro lado, hay siempre un nuevo otro lado
por conquistar...
Por eso te amo, poesía, a ti
que vienes a llamarme para las
californias de la vida.
No eres sino un sueño de infancia, un mar visto en palabras.
Lêdo Ivo (Maceió, 1924 - 2012) ha publicado entre otros Las imaginaciones (1944), Oda y elegía (1945), Acontecimiento del soneto (1948), Oda al crepúsculo (1948), Cántico (1951), Oda ecuatorial (1951), Un brasileño en París (1955), Estación Central (1968), Finisterra (1972), Señal del semáforo (1974), El soldado raso (1980), La noche misteriosa (1982), Calabar (1985), Mar océano (1987), Crepúsculo civil (1995), Nocturno romano (1997), El rumor de la noche (2000), Plenilunio (2004), Poesía completa (2004) y Los murciélagos (2005).
ARTE POÉTICA UNA
Uno debería aprovechar la poesía
para hablar mal de la familia;
burlarse un poco del Edipo,
destrozar con ironía a todas las tías del mundo:
la que quiso que aprendieras guitarra,
la que te hizo recitar en las visitas,
la que te recomendó las vitaminas,
la que te regalaba galleticas hechas en casa.
Uno debería utilizar el poema para hablar horrores de los amigos:
de uno que tiene el alma seca,
de otro que se engordó y tiene dos hijos naturales
y algún día les dará su apellido,
del que se acuesta con la mujer que te gusta,
del que te llama a media noche,
del otro, que tiene mal gusto y además es moralista.
Uno debería aprovechar la poesía. Pero no.
Darío Jaramillo Agudelo (Antioquia, Colombia, 1947) es abogado y ec onomista y ha publicado los libros de poesía: Historias (1974), Tratado de retórica (1978), Poemas de amor (1986), Del ojo a la lengua (1995), Cantar por cantar (2001), Gatos (2003) y “Cuadernos de música” (2008); y de prosa: La muerte de Alec (1983), Guía para viajeros (1991), Cartas cruzadas (1995), Novela con fantasma (1996), Memorias de un hombre feliz (1999), El juego del alfiler (2002), Historia de una pasión (2006) y La voz interior (2006).
PÁGINA EN BLANCO
Yo no sé por qué a veces cojo la pluma, recojo mi alma
y entro en el papel como entrar en un banco
y la pluma no escribe.
¿Qué voy a decir?
Más grande que todo pensamiento es lo que pasa,
pobre visión de un día duro como el hueso roído de la inteligencia,
la realidad camina de puntillas en el filo del puñal.
Ya no hay sentido sano, todo yace tocado por el dedo
mugriento del horror.
Pese a todo, florece en la ventana el brillo terco de la primavera
y el cipote se burla de tanta magnificencia matando
con sus dedos la mosca de la muerte.
Eso fue él. Aquello que hoy escribe.
¿Y qué decir cada vez que se coge la pluma
y en la página blanca
lo que nadie esperaba comienza a aparecer?
Alfonso Kijadurías (Alfonso Quijada Urías,. Quetzaltepeque, El Salvador, 1940) ha publicado en poesía Poemas (1967), Los estados sobrenaturales y otros poemas (1971), Reunión (1992), De este tiempo (1994), Alteración del orden (1996), Obscuro (1997), La esfera imaginaria (Vancouver, 1997), Es cara musa (1997) y Toda razón dispersa (1998). Actualmente reside en Canadá.
CANCIÓN DEL QUE FABRICA LOS ESPEJOS
Fabrico espejos:
Al horror agrego más horror,
Más belleza a la belleza.
Llevo por la calle la luna de azogue:
El cielo se refleja en el espejo
Y los tejados bailan
Como un cuadro de Chagall.
Cuando el espejo entre en otra casa
Borrará los rostros conocidos,
Pues los espejos no narran su pasado,
No delatan antiguos moradores.
Algunos construyen cárceles,
Barrotes para jaulas.
Yo fabrico espejos:
Al horror agrego más horror,
Más belleza a la belleza.
Juan Manuel Roca (Medellín, Colombia, 1946), ha publicado Memoria del agua (1973), Luna de ciegos (Premio Nacional de Poesía Eduardo Cote Lamus, 1975), Los ladrones nocturnos (1977), Señal de cuervos (Premio Nacional de Poesía Universidad de Antioquia, 1979), Fabulario real (1980), Antología poética (1983), País secreto (1987 y 1988), Ciudadano de la noche (1989), Luna de ciegos (1990), Pavana con el diablo (1990), Prosa reunida (1993), Luna de ciegos/ Obra poética 1973-1994, (México, 1994), Lugar de apariciones (2000), Los cinco entierros de Pessoa (2001), Arenga del que sueña (2002), Cartografía memoria (ensayos en torno a la poesía, 2003) y Esa maldita costumbre de morir (novela, 2003). Se le otorgó Premio Nacional de Poesía 2004 del Ministerio de Cultura.
EPIGRAMA
Después de impresionar a las muchachas con nuestro ingenio;
después de quemar lirios, enterrar nubes e incendiar templos;
después de degollar vacas sagradas y asesinar dioses;
después de escribir sin mayúsculas y sin signos de puntuación;
después de dinamitar museos y bailar en los cementerios;
después de perseguir la gloria y soñar que nos acostamos con ella;
después de pelear con dragones, imperios y quimeras;
de gemir porque publiquen nuestro nombre en los periódicos
y de reunirnos por la madrugada para derribar pirámides,
¿qué nos queda?
un sillón en la academia
y una chequera.
Pedro Shimose (Riberalta, Bolivia, 1940) obtuvo, en 1972) el premio Casa de las Américas por Quiero escribir, pero me sale espuma. Ha publicado además Triludio en el exilio (1961), Sardonia (1967), Poemas para un pueblo (1968), Caducidad del fuego (1975), Al pie de la letra (1976), Reflexiones maquiavélicas (1980), Bolero de caballería (1985), Poemas (1988) que reúne sus libros anteriores, Riberalta y otros poemas (1997) y No te lo vas a creer (2000). Es autor, además, de los cuentos El Coco se llama Drilo (1976) y de un Diccionario de Autores Iberoamericanos (1982). En 1999 se le otrogó el Premio nacional de Cultura de su país.
LOS VERSOS QUE TARJO
Las palabras no nos reflejan como los espejos, así exactamente,
pero quisiera.
Escribo con una pregunta obsesiva en las orejas:
¿Es esta la palabra exacta o es el amague de otra
que viene
no más bella sino más espectacular?
Por esta inseguridad
tarjo,
toda la noche tarjo, y en el espejo que aún porfío
sólo queda una figura borrosa, mutilada, malograda.
Es como si se cumpliera la amenaza de la madre sibilina
al niño que estaba descubriéndose, curioso, en su imagen:
“tanto te miras en el espejo
que un día terminarás por no verte”.
Los versos que irrepetiblemente tarjo
se llevarán siempre mi poema.
José Watanabe (Laredo, en Trujillo, Perú, 1946 - Lima, 2007) publicó los poemarios Álbum de familia (1971), El huso de la palabra (1989), Historia natural (1994), Cosas del cuerpo (1999), Habitó entre nosotros (2002) y La piedra alada (2005), recogidos por la antología Lo que queda (Venezuela, 2005). Con anterioridad Piedad Bonnett seleccionó los textos para la antología El guardián del hielo editada por Norma en Colombia (2000). Como cineasta escribió, entre otros, el guión de La ciudad y los perros e incursionó en el teatro con la obra Antígona.
Publicado por
Juan Cameron
Antonio Deltoro
Gioconda Belli
Carlos Drummond de Andrade
Alfonso Kijadurías
Miguel Barnet
Rómulo Bustos
Lêdo Ivo
José Watanabe
Jotamario Arbeláez
Juan Manuel Roca
Jorge Boccanera
Darío Jaramillo Agudelo
Antonio Cisneros
Horacio Castillo
Pedro Shimose
Luis Alberto Crespo