Retorno
Oye ángel
Bruno K. Öijer
OYE ÁNGEL
(Noche sin un juego gratis por las calles de Nueva York)
Oye ángel, escucha
oye ángel, escucha a un hombre hermoso
escucha a un hombre hermoso que ya no cree en nada
oye ángel, soy como tú
tengo perlas azules en torno a las muñecas
y el invierno se viene nuevamente
de mi oreja balanceo un aro dorado
oye ángel, escucha
estamos a finales del siglo 20
estamos a finales del siglo 20 y no pasa nada
oye ángel, estamos a finales del siglo 20
y todos buscan la felicidad rodando sobre sus zapatos
oye ángel, yo digo la verdad
oye ángel, hiedo a valijas y a bourbon barato
pero New York está okey, ni más ni menos
oye ángel, es tan simple
quienes siguen con vida son condenados
quienes siguen muertos se recuerdan y premian
oye ángel, algo significas para mí
tú y un puñado más
criminalmente amado y llamado inútilmente
oye ángel, escucha
tal vez se un buen o un mal polvo
tal vez me incline sobre las flores del tapiz
pero veo la sangre a lo largo del Bowery por mi ventana
y los flippers se han vuelto contra mí
oye ángel, resulta que las balas se cuelan a través
y yo he buscado algo que buscar
y yo he buscado algo que buscar
y yo he buscado algo que buscar
oye ángel, el alba cae
sobre hojas de diario y vidrios rotos
no puedo regresar
no puedo continuar
no puedo quedarme aquí
oye ángel, soy tan libre como una avispa
atrapada en la puerta giratoria del palacio bancario
oye ángel, no te burles de mí, tú sabes lo que quiero
oye ángel, las calles están limpias de todo, vacías
oye ángel, todos han lucrado de la guerra
oye ángel, sube aquí y deja tus ropas en el suelo
escúchame
escucha a un hombre hermoso
escucha a un hombre hermoso que ya no cree en nada
oye ángel, soy como tú
fumo 10 Pall Mall antes del desayuno
tomo un taxi hacia el parque y pago con una hoja seca
oye ángel, yo soy bueno ante mis ojos
oye ángel, de cuando en cuando doy a mis ojos tantos quilates
veo las puertas abrirse hacia el parque de diversiones
veo a todos abalanzarse y recoger el moho de la carpa circense
oye ángel, yo digo la verdad
oye ángel, llevo una cáscara de naranja ya comida
lleva de cenizas de cigarro
tengo un esqueleto de naranja pegado junto a mi pecho
oye ángel, la ceniza se estremece en mis latidos
no quiero pedir perdón
ni intentar ponerla a ella o a él junto a mi lado
no pienso buscar trabajo o ver que alguno va al suyo
no seguiré a nadie que no haya sido antes seguido
oye ángel, estoy aquí
y soplo algunos grumos de ceniza por mi ventana
no puedo oírlos aterrizar en East Houston Street
pero el mundo se aclara de aquello que en nosotros permanece
y las calles vacías se apertrechan de mí
oye ángel, los días llegan, después las noches
y no tengo ningún consejo que dar
aquellos que cazan se han ido y quienes se han ido afuera están de la caza
oye ángel, no necesitas estar de acuerdo conmigo
pero estas perlas azules iluminan mi camino
no el tuyo no el de otro
oye ángel, es tan simple
algunos de nosotros creen que las fresas silvestres saben mejor de noche
algunos de nosotros dibujan una almohada sobre el puente de Brooklyn
algunos de nosotros exigen que los tragos sean punzados
antes de empezar la corrida de toros
algunos de nosotros bajan por la Primera Avenida
y equilibran la tibia lluvia sobre el estilete
algunos de nosotros pagan caro por figurar
en la próxima edición de bolsillo del «quién es quién»
algunos de nosotros atraen al sol con un paquete de almendras
y un muslo desnudo
algunos de nosotros ven los fuegos artificiales reventar sobre el barrio chino
como manchas de carmín en los guantes del aseador
algunos de nosotros
algunos de nosotros creemos haber hallado la salida
oye ángel,
no te aburriré
y no pienso descansar largo rato a tu lado
oye ángel, lo único que quiero
es subir y llegar en tu cuerpo
oye ángel
oye ángel, estamos al final del siglo 20
estamos al final del siglo 20 y las luces se han ido
estamos al final del siglo 20
y la vida se ata tan fuerte con ternura y comunión
que los amarres trinchan la cabeza
y a los caballos obligan a irse al matadero
oye ángel, yo he buscado algo que buscar
oye ángel, yo he buscado algo que buscar
oye ángel, yo he buscado algo que buscar
escúchame
escucha a un hombre hermoso
escucha a un hombre hermoso que ya no cree en nada
oye ángel, déjame llamar la misma gente
y contarles de nuestro amor
déjame contarles que nos encontramos por casualidad
por el puro placer de alejarnos uno del otro
oye ángel, los días se van, después las noches
y los flippers se han vuelto contra mí
simplemente las balas disfrazadas de gorjeos
se cuelan perforando el cráneo de Dios
oye ángel, New York está okey, ni más ni menos
oye ángel, es tan simple
los que se hielan incendian sus casas
los que sueñan con la justicia sufren de insomnio
y pálidos y enfermos deben mostrarse
oye ángel, soy como tú
no necesito mucho
necesito una cordillera y una palmada en la espalda
oye ángel, a veces me siento con una buena baraja
a veces tengo mano en la primera
pero los tipos como yo entran a un juego
donde la ganancia es demasiado pesada para llevarse algo a casa
oye ángel, los tipos como yo vagan de bar en bar
los tipos como yo se ríen a carcajadas del futuro
y calentamos las calles con nuestras pisadas
oye ángel, los tipos como yo no quieren aspirar a nada
los tipos como yo ponen un espejo sobre el suelo
para que los planetas admiren su maquillaje
oye ángel, flota el downtown, tú sabes que ando a tientas,
oye ángel, no hay peligro,
el sólo el Día de San Valentín y las lágrimas
golpean sobre el río Hudson
oye ángel, imagínate, toda una tarde
piénsate toda una tarde sin un solo juego gratis
oye ángel, oye ángel, estamos al final del siglo 20
estamos al final del siglo 20 y debes alimentar los pájaros
estamos al final del siglo 20 y escucho hablar
de gentes que al fin hallaron su lugar
no quiero tenderme allí pero ahora ellos yerran el camino en sus habitaciones
y yo he buscado algo que buscar
y yo he buscado algo que buscar
y yo he buscado algo que buscar
escúchame
escucha a un hombre hermoso
escucha a un hombre hermoso que ya no cree en nada
oye ángel, soy como tú
oye ángel, es siempre de noche cuando me levanto
oye ángel, me tiendo aquí y veo las cortinas salirse de sus cuerdas
oye ángel, es tan simple
oye ángel, hay una llama negra
oye ángel, hay una llama negra y esta viene
hacia nosotros.
(versión de Juan Cameron)
Publicado por
Juan Cameron
Juan Cameron
Bruno K. Öijer