Retorno
Poemas inéditos de Waldo Bastías
Waldo Bastías Vera
AMBULANCIAS
El lúgubre canto
de las ambulancias
en medio de la noche
despierta en la gente
oscuras premoniciones
Terrores ancestrales
como demonios
recorren las calles
mientras la sirena sube y baja
Imagina un coro de harpías
cantando en la sombría
belleza del caos
Algún día
todos estaremos allí- pienso-
Mientras tanto los muertos
cansados de esperar
hacen cola a las puertas
de los cementerios atiborrados
Para matar el tiempo
algunos tocan flautas
Otros sueñan con el cielo
o el infierno.
LA MUJER DEL ESPEJO
«El sueño es una segunda vida»
Gérard de Nerval
La mujer del espejo
no existe sino allí
Hermosa y difuminada
es una fotografía del pasado
Los brazos cruzados
La mano en la barbilla…
Un rictus de aburrimiento
cruza su rostro
como una cicatriz
La mano en la barbilla
sujeta dos ojos cansados
A través del espejo
contemplo una pierna
enfundada en medias blancas
La pierna de una bailarina de Degas
Esa pierna atravesó el tiempo
Para que yo la pudiera ver en el espejo
El brazo cae sobre la barra
y el bar se llena de niebla
El espejo resplandece
Ahora dos esqueléticas figuras
al final de la barra solitaria
conversan
Dos rostros macilentos
extrañamente hermosos
brillando
en medio de una luz helada y triste
Bebo mi ginebra
y la mujer desaparece
Desde el espejo ahora
un mohoso bar me mira
Una vieja lámpara
una silla
unas descoloridas raídas cortinas
En una desvencijada mesa
media botella de ajenjo
un vaso polvoriento
nadie bebe
La mujer del espejo
vuelve a aparecer
Hermosa como un espectro
La mano en la barbilla
el negro cabello reluciendo
Como en un sueño
ahora el bello rostro
sin emoción
descansa.
AUTOPISTAS
En la frenética velocidad
de una autopista
Siempre encuentras
inesperados paisajes
Emociones desconocidas
y oscuros miedos
acechan al viajero
Jaurías de carros
autobuses y camiones
se persiguen
en una endemoniada cacería
No hay piedad
Sólo la violenta belleza del rock
y la visión del fiero mundo
Permiten saborear
el paisaje brutal
de una autopista
¿Qué mejor forma para decir adiós
que fundirse a doscientos
kilómetros por hora
en gasolina
la ardiente sangre
de las autopistas?
Mientras viajo
aun puedo ver los montes
Las verdes praderas
También algunas aves
atraviesan el cielo caliente
de la tarde
La música golpea mis oídos
y me envuelve
Detrás de mí
una marea de fuego devorador
avanza.
BURDELES
En los viejos burdeles
de las zonas de tolerancia
hay siempre
mucha algarabía
mucho escándalo
Con su música de circo pobre
alegran el corazón de los olvidados
Hay espejos de marcos dorados
desconchados por el tiempo
Y muchas mujeres por supuesto.
(¿Se imaginan un burdel sin mujeres?)
Tipos borrachos y solitarios
monologan incoherencias
o se adormecen
Una noche en esos mágicos burdeles
es como una función de circo
Hay payasos
Equilibristas
que se balancean al borde de la vida
Encantadoras contorsionistas
flexibles como serpientes
e igual de fascinantes
Hay viejos olvidados por la muerte
Aburridos vendedores de papas fritas
Y también algunos ángeles.
Publicado por
Waldo Bastías
Waldo Bastías