Retorno
Poetas mapuche contemporáneos
Jaime Luis Huenún
Mientras Jorge Teillier se extinguía lentamente en el Hospital Gustavo Friecke de Viña del Mar, nosotros, esa tarde, leíamos en Suecia a los poetas de la tierra, del mapu. Los vasos comunicantes se cruzan en la memoria. Puesto que una leve aunque determinante diferencia –mas no distancia- existe entre la poesía lárica y la actual de los mapuche (che, obsérvese, es singular y plural). El canto a los lares -que tanto encantara a nuestro Teillier y quien, por alguna mágica razón, había nacido en la Araucanía, como llamaran los españoles al país de los aucas, o valientes, el mismo día de la muerte de Carlos Gardel en el aeropuerto de Medellín- se evidencia en ambas expresiones.
La poesía lárica busca, tras un manto melancólico y alejado, ese mundo mágico y primigenio que el hombre seguramente habitó antes de la Caída. Y como el poeta carece de pruebas ubica el perdido paraíso en la tierra natal, en el mejor de los tiempos: la infancia, y alrededor del fuego maternal, el lar, que todo protegía en su calor y en su luz.
Pero esa verdad antropológica fue para los mapuche –los hombre de la tierra- una realidad. El ya extraviado jardín de sus mejores tiempos es el mismo ocupado primero por los chilenos y luego por las transnacionales del poder, las empresas madereras y los dictados del omnipresente centro del país. Y si bien el tono sureño y bajo que cubre a ambas poesías parece uno solo, sus razones son diversas.
Ya de regreso a nuestro pobre país, seguimos leyendo y gozando de los poetas de la tierra. Y para el atento lector, para quien busque adentrarse en ella, una buena muestra le resultará la recopilación “Epu Mari ülkatufe ta fachantü/ 20 poetas mapuche contemporáneos” que el hábil poeta nacional Jaime Luis Huenún entregara a través de LOM Ediciones, en Santiago, el año 2003. De la veintena de autores citados en dicha antología, ofrecemos al lector, esta vez, a quienes considero más representativos.
J.C.
ELIKURA CHIHUAILAF
Cuestión de piel
En la avenida Caupolicán una mujer barre
(seis ante meridiano)
Y otro joven oscila tras mostradores
en la panadería
Nos miramos de reojo y nos reconocemos
Yo que paso lento en mi Peugeot 504
Inclino el rostro...
Tenemos los tres el mismo status.
(De “En el país de la memoria”)
Gran tigre Nahuelbuta
Me encuentro lejos de mis padres y de mis hijas
y no sé aún cuando volveré
por eso mis pensamientos hacia ellos van
tristes, pero claros como rayos de Luna nueva
De mis ojos ya brotaron lágrimas abundantes
y cordilleras y cantos vienen
al horizonte de mi memoria
Por nuestra gente estás ahí
hablando en esta tierra lejana
En el lago del Sueño me está diciendo
el resollar del Tigre Azul.
(De “De sueños azules y contrasueños”)
El silencio de los bosques
Mi padre y yo solemos charlar hasta la madrugada
bebiendo del vino de la pena y la esperanza
¿Alguien puede evitar el otoño del oeste?, me dice
los ríos van perdiendo su profundidad
el caudal de la sabiduría
y comienzan a añorar el silencio de sus bosques
Nosotros pensamos en el hijo
el hermano, aún en el exilio
Hablamos de luchar mientras los zorros
cruzan gritando nuestros campos
Mi padre y yo, envejecidos
ahora nos miramos entre lágrimas.
(De “De sueños azules y contrasueños”)
Elikura Chihuailaf Nahuelpán (Quechurewe, 1955) importante poeta mapuche, ha publicado El invierno su imagen y otros poemas azules (1988), En el país de la memoria (1988), A orillas de un sueño azul (1989), De sueños azules y contrasueños (1995), A orillas de un sueño azul La Palabra: Sueño y Flor de América (1997), Recado Confidencial a los Chilenos (crónica, 1999) y Kallfv, Canto libre (2007).
GRACIELA HUINAO
Ngillatun en la costa
Para poner tranca a la miseria
cada cierto tiempo
los williche de la costa
desclavan de sus ruka las penas.
Se descuelgan de la historia
y a Pukatriwe llegan
espantando con el Ngillatun
al maligno espíritu del hambre
que va en estampida por la cordillera.
Los williche y el mar
en vigilia
comulgan tiempos de miseria.
(De “Walinto”)
Nawel buta
A veces
en las azules noches del sur
a mi puerta llega
el agónico canto vegetal
del Nawel Buta.
No sé si es
cuando agita sus ramas
protestando
o en el momento
en que desangra sus ríos
por el mutilamiento
de sus brazos.
Se rompe mi alma
en angustiado canto de pewen
y voces antiguas acuden a mi puerta.
Pero sólo yo
entiendo sus lenguas
que frías de miedo
surcan la selva
para morir en ella.
Mientras en mis ojos
se pierden
las últimas estrellas.
(De “Walinto”)
Graciela Huinao (Osorno, 1956), ha publicado Walinto (poesías, 2001) y La nieta del brujo (relatos, 2003). Aparece en 20 poetas mapuche contemporáneos de Jaime Luis Huenún.
BERNARDO COLIPÁN
Conjuros
Puede que sea cosa de esperar
bajo el umbral de la casa
a que un temblor sacuda al invierno
tendido en los cordones de ropa.
También dicen: “amarrar un cordero
negro y soltarlo
hasta que baje la lluvia”
Y que arrojando sal confundimos
el camino de los kalkus.
Y yo les digo:
es bueno soñar con señales
reflejadas en la luna y reconocer
en tu rostro
al solitario que pasa
sin la luz de tus ojos.
(De “Arco de interrogaciones”)
Así, como te apareces desde temprano
A la hora en que madre arroja
migas a los gorriones.
Así como te siento
atravesada, toda encarnada en mi
costado izquierdo. Quédate toda mañana
conmigo y encenderé
el fuego, sólo para ti.
(De “Arco de interrogaciones”)
Bernardo Colipán Figueroa (Osorno, 1967), profesor de Historia y Geografía, es autor junto al poeta Jorge Velásquez, de Zonas de emergencia, antología crítica de la poesía joven del sur de Chile (1994), Pulotre (testimonios, 1999) y Arco de Interrogaciones (poemas, 2005)
JAIME LUIS HUENÚN
Purrún
Yo la miro
danza
canelo florecido lleva en sus manos
danza
sus pequeños pies llenos de tierra
danza
flores de ulmo y miel en su cabello
danza
ríe y danza
bebe su muday
Yo la miro
yo no danzo
y el polvo que levanta el baile
me oculta
ante sus ojos
(De “Ceremonias”)
Bajé a Puerto Trakl entre neblinas
Bajé a Puerto Trakl entre neblinas.
Buscaba el bar de la buena suerte para charlar sobre la travesía.
Pero todos miraban la estrella polar en sus copas,
mudos como el mar frente a una isla desierta.
Salí a vagar por las calles con faroles rojos.
Las mujeres se ofrecían sin afecto, fragantes y cansadas.
“A Puerto Trakl los poetas vienen a morir”, me dijeron
sonriendo en todos los idiomas del mundo.
Yo les dejé poemas que pensaba llevar a mi tumba
como prueba de mi paso por la tierra.
(De “Puerto Trakl”)
Umautuli
Evaristo Huaique yace en la cuneta del camino. Borracho desde Osorno, dormita largo y ancho entre los pastos y la fría neblina de noviembre.
La manta de castilla de su padre lo protege de los vientos veleidosos; el cuchillo de monte en la cintura aleja a los brujos y a los duendes del sueño y del camino.
Duerme Huaique bajo el cielo de la noche de San Juan.
Duerme y habla en pendenciero castellano a los viejos animales de la sangre y del espíritu.
(De “20 poetas mapuche contemporáneos”)
Jaime Luis Huenún Villa nació en Valdivia, en 1967. Profesor de Castellano, ha publicado Ceremonias (1999, Mención de Honor en el Concurso Municipal de Santiago), Puerto Trakl (2001, Premio El Joven Neruda, Temuco) y la antología 20 poetas mapuche contemporáneos (2003). El año 2003 se le concede el Premio Pablo Neruda. Vive en Freire.
LIONEL LIENLAF
Palin
Los ojos de los manke
miraron el atardecer desde las araucarias
y el viento de la noche
trajo su aleteo sobre el campo de juegos
Saltan los espíritus
sobre los laureles del estero.
Mientras la gran machi canta,
las nubes
bailan sobre su casa
Afuera entre las siembras
el viento norte
desafía los sueños del viento sur.
(De “Palabras soñadas”)
Chonkitun
Es hora
en que el fuego comienza a dormitar
abuela
y el camino del cielo
me trae tu voz
desde las sombras
es hora de dormir,
me dices
mañana otros pasos andaremos
porque otras son
las palabras en el día.
Chonkitun
Dewma
chongnagtuy kütral
chuchuy
chai llümllüm mekey wanglen wepu mapu
Umagnagain nga
wüle
wüño waichüfkïnoway antu
kaley nütram
liwenmew.
(De “Palabras soñadas”)
Leonel Lienlaf (Alepue, 1969), profesor primario, ha publicado Se ha despertado el ave en mi corazón (1989), Premio Municipal en Santiago, Lienlaf, canto y poesía (CD, 1998) y Palabras soñadas (2003).
PAULO HUIRIMILLA
Poética
Oh! lector mi objeto de estudio
el más occidental del laberinto
corrige esta baba tan espumosa
porque poesía es un largometraje verde
de películas de cowboy
y tú eres el indio que nunca alcanzará
la diligencia
porque John Wayne te ha puesto el rifle
entre dientes
y el cuchillo del cara pálida está
muy escondido en esta escritura
Oh mi lector! enemigo
corre el reloj a tu izquierda
las entrañas se te llenan de sangre.
(De “Palimpsesto”)
Duelo
Es Temaukel quien ha llorado
por eso subo a la cordillera que desaparece.
Me corto el pelo con una mandíbula
de avutarda
porque alguien muere de los míos.
Hay que borrar sus rostros
guardar el duelo por 28 lunas
cortar el hilo de la muerte.
Es el mayor del cielo quien tomará mi alma
vida y muerta
con su cabeza de plumas.
Cazo mi cordero negro al anochecer
pinto mi rostro con una brasa apagada
córtome a mí mismo la oreja
con una libra.
(De “Palimpsesto”)
Juan Paulo Huirimilla Oyarzo (Calbuco, 1973) es profesor de Castellano. Ha publicado El ojo de vidrio (2002), Cantos para niños de Chile (2005) y Palimpsesto (2005). Aparece en las antologías 25 poetas 25 años (Dibam. 1997), El canto luminoso de la tierra/ cuatro poetas huilliche (Mineduc, 2002) y en 20 poetas mapuche contemporáneos, de Jaime Luis Huenún (2003).
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Jaime Luis Huenún
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