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Veinte poemas recientes
Juan Cameron
Escrito en Estocolmo
Y qué será de Patricio?
Con su ceñudo gesto se echará unas copitas en memoria
de quizá cuál recuerdo / nieve / luz artificial / el silencioso túnel de algún Metro
camino hacia sí mismo (el timbre de un teléfono irrumpe en el poema)
Su voz apenas queda registrada en la imagen
-una fotografía fechada hace unos años-
resuena en la consola al reinventar su nombre
La pantalla es oscura
El ceño es de mi padre la calva de mi abuelo
su amor al viejo libro lo copió desde niño
y ahora entiende a Shakespeare y se ríe en los buses de sus tontas novelas medievales
Lo miro en este texto:
tiene casi la edad que yo tenía en ese instante en la misma ciudad cuando llegaba
sin saber de un regreso
(el timbre de un teléfono extiende sobre el tedio su ruido por la tarde) Es ya casi verano
y ahora los papeles se invirtieron como puntos cardinales
(lo dijo Ángel González) que ocultan sus ganancias:
tiempo tiempo tiempo
Traquetea el olvido como un tren subterráneo
y en cada andén el viento levanta algún retrato
-un cómic arrojado desde un tren extranjero (*)-
que alza como un hijo en repentina risa
y lo arrastra a lo oscuro.
(*) Íbamos en busca de la libertad de América/ El tren era un cansado jadear sobre la pampa/ y esas líneas te dije son trampa para incautos/ Lancé por la ventana tu revista/ y con ella -ahora sé- deshojaba mi imagen/ Has cobrado esas páginas/ cada cuadro cada globo cada color has revisado/ Difícil detener ahora esa marcha/ aullar como ese tren antes del túnel/ bajar y recogerla entre los restos/ cambiar de itinerario/ Éramos cuanto somos quizá algo más pobres/ o más aventurados/ Tal vez eso olvidaste mas no aquel cómic/ Cada palabra tuya lleva rencor en su trazado/ y a veces florece con el vino/ al paso de la ausencia/ No hay fin para esta historia/ es parte del guión equivocado/ panfleto de algún cuento/ que silba en la memoria y nos persigue/ como el retrato de una estación ya muerta.
Germen
Traduzco Los Pájaros de Lars Gustafsson
En el patio las bicicletas naufragan en la nieve
Picotean los copos contra la ventana
Bajo el frío sol mi mundo es una manzana a la redonda
Estoy -estaba digo sin saberlo- sobre el cuadrado del círculo
Mañana cumpliré cuarenta años
la muerte etc. etc.
Sergio se fue a España en busca de vino de mujeres de un divorcio
Traduzco tres sílabas del idioma extranjero Fåglarna
en mi lengua en otras lenguas suena a niebla a lar a nada
Un diccionario sacude sus ramas se desprenden sus plumas
Mañana subiré desde el Metro a la plaza nevada
Volaré a mi bautizo.
Revisión de Hänsel und Gretel
No es este un poema de amor. Simplemente la reconstrucción del tiempo
exige aclarar algunos atardeceres
ese, por ejemplo, donde ella y él conversan en la puerta de su casa y su madre
a gritos
la llama maldiciendo hacia el fondo del caldero
la misma madre que luego al mirar lo esmirriado del héroe hablará
con su madre para decirle que viene de un hogar destruido mal constituido que su hija no merece, que etc. y etc
Su madre ha muerto
No importa un carajo porque la madre de él también ha muerto
descansa pequeña duerme no habrá bestias feroces en la oscuridad
su hermosa y rebelde madre a quien el héroe lee un poema de la también hermosa y rebelde Ana Istarú frente a la fosa
(la transitoria fosa) miserables exequias dirigidas por un par de anglicanos al horno
con guitarrita y todo
remedos de frailes suburbanos entre aullidos de perdón en las esquinas
de esa pobre madre
que no merecía aquello por supuesto
sino unas exequias tipo reina de Inglaterra - en fin- no había plata
y después de todo así transcurría el cuento
Pero volviendo a Gretel el tiempo ha dibujado en su rostro una sonrisa más para sus ojos
y a aquel le puso barba, unas pocas arrugas, ciertas canas menores
y además un par de nietos
Años después la ve transitando engordada por el centro de la ciudad sobre una citroneta
cargada de niños gordos y rosados que luego serán hermosos ejemplares humanos
con grandes ojos y sonrisas y esa extraña bondad que sobre el rostro muestran los católicos como un hueso de pollo ante las cámaras de TV el Único Ojo Verdadero que te mira desde el cielo virtual para darte o restarte algunos puntos
en la tribu
Él la recuerda sin embargo -por cuanto no adhería a la Nueva Novela
ni a sus tristes imitantes - en la matiné del Olimpo (o fue en la platea del Rialto?) con sus medias de seda y su faldita escocesa y su jersey ajustado cubierta de una chompa y las opacas ganas que él recuerda arrastrar desde ese bosque
(pero si es una niña y tú pronto y la carrera de Derecho)
Ya lo sé Hänsel
a veces piensas en ella y la confundes con ciudades donde estuviste o
quisiste estar así como ciertas muchachas que fueron tuyas o soñaste tenerlas y no llegaste al fin a parte alguna
sino para buscarla en otros cuerpos
pero te vas porque yo quiero que te vayas y en ese bosque virtual a la hora que yo quiera te detengo sobre los facebook del mundo y los blogspots de muchos ilustres
desconocidos y también en los tontos recontos del youtube y al final yo daré la media
vuelta pero ya es media tarde y hallarás su nombre y el grito de su madre y la mía
-después- llamándome al orden tras hallar (flaco hueso de pollo) un poema tan horrible como éste
en que hablabas del amor y de la muerte y otras cosas indefinibles
asunto que más tarde te enseñó a sobrevivir en definitiva tus múltiples naufragios a unas
cuántas carreras de caballos y destrucciones de bibliotecas que para nada
se registran en tu orgullo
Enviaste unos cuántos mensajes de ida y vuelta pero aún no te cuenta
si es viuda o divorciada o si acaso se fue con alguien con el sol cuando muera la tarde
lo cual en verdad te tiene sin cuidado Hänsel
Le dirás “toma aquí tienes es mi última antología seguí escribiendo tus nietos y los míos agradecen a tu madre que aún grita sobre la memoria que ya es tarde que te cuides que no tengo futuro
que la poesía no va con la reputación de las buenas muchachas,
y que te vas porque yo quiero que te vayas mi Gretel”, Ay mi Gretel.
Soneto excesivo para la Bella Durmiente
A causa de esos días en cámara lenta se aceleró este filme tal si acaso el
carrete con su guión completo se desmadejara, desguarangara
y quedara olvidado inútil cinta mecanográfica en el suelo velada su película por la luz
repentina de todos esos años (largos y duros años)
Sí, ahí estás, abajo al lado derecho de mi página
la dormida a la espera
y yo el ciego, el descuidado pasándome de largo
de esos cuadritos vivos y rosados mi esperanza de pobre
sin hacer doble clic durante todo el tiempo
y el ratón - tus cabellos - acaricio sobre el pecho
que se agita en el potrero de lo desconocido quiere
arrancar de su jaula y posarse allí mismo (donde estás)
ese cuadrito al borde de la página
sonriéndome como en el tango y ahora es toda la escena
la vieja discorola que en su rincón en el ángulo oscuro
comienza a musitar la letra de esa pieza
en que duermes casi un siglo esperando el doble clic
el mío
nuestra clave secreta y su llamado
Hay un cambio de voces llegan tropas a Viet Nam huyen tropas de Viet Nam asciende
la Unidad Popular, viene un golpe de Estado y otro y otro
cae Managua se libera Namibia
Cuba golea a Sudáfrica en Cuito Cuanavale pero todo es silencio
Burundi se desangra nacen hijos y nietos ¿Qué pasó el año en que tú naciste?
Los ángeles malditos bombardean La Moneda, Dubrovnik, Srebrenica
caen las Torres Gemelas y luego Afganistan e Irán por los bandidos
¿Salieron ya de Gaza los 40 asesinos?
El pueblo elegido de Bush ya guardó sus cuchillos
y yo aún no puedo visitarte
nace y muere gente, algunos nacen y mueren y en ese mismo tiempo
germinan las generaciones como hierbas al pasar de la cámara
(al barrido de la cámara)
Pero yo hago memoria
es ese el olor a cochayuyos en tu piel cerca del cuello
donde la luz de tu traje transparenta y los granos de arena en tus pies aún persisten
cuarenta y cinco o seis o siete años después
y febril la mirada errante en las sombras de tus pechos
despierta como bella durmiente que te urge este deseo
al calor de la piel para tenderme y más allá
los balandros de entonces hinchados del paisaje se atracan a tu orilla
El tiempo desembarca
Más tarde Hernán Castellano declama un girón de Quasimodo
con lágrimas en los ojos y un vaso en la otra mano
mas yo no lo escucho porque hoy día te he visto y he estado contigo
y todos los hechos del mundo y los años y las décadas y los siglos e incluso la voz de quien te llamaba
tienen razón de ser ahora que el planeta
ha dado una tremenda vuelta en el espacio sideral
para llegar a ese mismo punto donde
nos miramos detenidos a los ojos
y toda esta vida ha sido sino un mero pretexto
para escribir estas líneas que se ríen de la ridícula y radiante palabra vida
¿Loba, estás?
¿No te llamarán de nuevo para esconderte
un otro medio siglo?
Pekala Mara
Cerca de la frontera con Bolivia vive Pekala Mara
No es mi dama ni ha sido sino desconocida esta Pekala Mara
pero la historia envidia aqueste nombre y ya quisiera
llevar entre sus páginas así cierta novela: Pekala Mara
Qué apellido mayar ancló o en alto árbol del Matto Grosso
se desprendió de un ala o naufragó en un río
La misma Pekala Mara quiere nadar a contraviento
volar contracorriente y encontrar esa huella
esa mínima brizna que la llamara Pekala
y decir que en la frontera alguien busca su nombre
y pregunta al viajero si ha escuchado el sonido
del pájaro perdido en la espesura
Pekala Mara tiene
le han cortado
un nombre de la rama del olvido.
Los sueños del hombre feliz
No volveré a encontrar la calle donde estaba
En el túnel del Metro alcancé aquel pasillo
ni a la estación correcta
y sobre la Central equivoqué de andén
cuando partía el tren a mi destino
No llegaré a la hora
No alcanzaré esa sombra
las calles van desiertas hacia el atardecer
la ciudad fue vaciada es una aguja
en el pajar del tiempo
No hay un orinal en este sueño no existen vespasianas
ni duchas
imposible amanecer como un fluido sol en el solsticio
La amada que volvía ya no está en esa esquina
ninguno la conoce no hay señales
no volverá a mirarme en esta tierra
No llegaré a la hora
El libro que llevaba lo abandoné en la escena donde busco la entrada que no hallo
No hay punto de regreso
La sal se me deshace entre los dedos
La imagen se difuma en otra imagen
El coche es un tranvía el paisaje de Europa
avenida nublada y en silencio
No llegaré a la hora
La amada que despierta a mi costado yace triste
Aún no vuelve mi rostro a su vigilia.
Malas palabras, quizás las últimas, para el Ñaña
A Jorge Contreras Wood, In Memoriam
es jodido pensar
que volviste de europa a atender un hotel
que el francés y el italiano sirvan un carajo en este país de nada
es jodido pensar
que ese vino barato que trajiste a la casa la noche del cumpleaños
la usé de cocinar
y bebí sólo dos copas cuando el cabernet se había estrangulado
es jodido pensar
que en esa foto intentas seducir a una amiga
y en la otra conquistan a tu novia los míos
borrachos como estábamos
es jodido pensar
que te caíste al suelo y te trizaste
que el nombre en el obituario esa mañana
era el tuyo
que no alcancé a subir al cementerio
a decirte en francés, en italiano, en cualquier lengua conocida
malas palabras quizás las últimas
pues debía comprar para el almuerzo
y si acaso
buscar una botella de buen vino
y mirar estas fotos.
Luisa Ferrari In Memoriam
Ayer pasaba Luisa al lado de mi trolley
veloz sobre su carro como si apresurada
muerta ya ha veinte años quisiera adelantarse
De niño la miraba montado sobre el muro
salir junto a su novio de la casa del fondo
besarse apasionada como en un film de entonces
hermosamente hermosa
Su madre propietaria le arrendaba a una tía
hermana de mi padre (según dice el guión)
Ayer pasó el mayor junto al nieto de Luisa
Venía a visitarlo desde la antigua Svea
Éste es mi hijo -dijo señalando al muchacho
más alto aún que yo tendido sobre el muro.
Pantalla
Discontinuado en casa
retenido por Pluna en San José de Mayo
entre gentes amables de corazón pampeano
requerido por Táchira bolivarianamente
pienso en vos mi pequeña inmensa luna clara
y te leo en las páginas virtuales del momento
electrónicas pálidas como un producto antiguo
que insisto en exponer en la vidriera aquella
Discontinuado digo
devastado
sin vuelo.
El envidioso Habermas pinta un autorretrato
Un día tus trabajos costarán millones y todos los ruidos
subterráneos los motores de autos los cantos de los gallos
hablarán de ti no lo dice Habermas son
para ti mi amada palabras que releo mientras Jürgen
pinta su retrato en la cocina No hay filosofía dice
sufragio y democracia no van juntos los colores
son de sangre cae el arcoiris a pedazos
(al fondo de su imagen hay palacios con salones de ferias
con mármoles que ascienden por sí mismos
invadidos de siervos con paquetes
y brillan así cárceles de lejos
-son molinos de viento a derribar por dentro)
Un poco de razón una vez más aúlla entre las ollas
en la cocinería del lenguaje
ni habrá millones ni habrá cantos de gallos
el diálogo es el ruido razón repite razón
y rasga el paño.
William Shakespeare era un soldado ecuatoriano
Lo de Romeo ocurre en un internado para señoritas
y la persecución a espadas por las empedradas calles de Quito
Ya de viejo luego de quedar manco por asuntos de guerra
escribió una saga sobre la llanura y la justicia
que los españoles una vez más usurparon a esta América morena
luego de quinientos años de dominación y clero
Su abuelo fue un vendedor de baratijas que venía del norte
viajó con los 33 orientales de Medellín a Caldas
y de allí hasta la frontera
dijo que Manizales era una fábrica de atardeceres
mucho antes que Neruda lo escuchara de León de Greif
y este es el único antecedente literario más o menos decente
Lo demás es cuestión de los críticos
Todo tiene su explicación y su mesura
al fútbol lo que es del fútbol y Adiós a las Armas o al Séptimo de Línea
Si usted lee entre líneas verá que Hamlet
es un drama empezado en la Cordillera del Cóndor
Todo tiene su explicación y su mesura
El Castillo de Helsinor no se ubica precisamente en Helsinor
y sus sombras danesas se confunden con la nieve y la maleza
Fue amigo de Oquendo de Amat, León Ocqueteaux y Edwin Madrid
Se dice que en Esmeraldas por una cuestión de cuchillos
inventó un radioteatro llamado Otelo
que lo del negro fue una broma de mal gusto
que hablaba bastante mal el inglés
que un sobrino directo instauró el libre mercado en el Guayas
No haga usted caso de estos comentarios
En su carriel encontraron repartido entre huesos
un cuaderno con poemas de Lêdo Ivo, José Angel Cuevas, Horacio Castillo, Hans Magnus
Enzensberger, Gelman y otros tantos desgraciados
con el sospechoso nombre de antología para poetas que leen poca poesía
que unos comerciantes de libros vendieron como el Diario del Ché en Bolivia
para enriquecerse a costa de la desgracia ajena
Por eso escribió esos dramas
Dios lo tenga en su santo reino.
Clarisa en la botella
«Cuando se fue Magdalena.
Cuando tan lejos se fue»
Miguel Arteche
Cuando partió la Clarisa
cuando se fue
un barco se me hizo trizas
Nunca sabré si su risa
quedó flotando después
La ví sobre la cubierta
toda despierta y no sé
qué mano tras una puerta
dejó mi imagen desierta
para arrastrarla con quien
El ferry de la botella
naufragó sin dejar rastro
y en cada resto tras ella
busqué una sombra una huella
de aquella al fondo del frasco
A veces cuando despierto
a muchos años de aquel
ensueño que no era cierto
siento crujir su esqueleto
de quilla bajo mi piel
¿Sabrá acaso la maligna
Clarisa cuánto dejó?
Siempre el recuerdo me indigna
cuando recuerdo a la indigna
La puta que la parió.
Epígrafes
“País culiao…”
Marcelo Mellado
El epígrafe de Enrique sobre esta horrorosa página
hiede en ausencia
Yo nunca salí de nada tampoco de su texto
aquel donde menciona
a un extraño país con vista al mar
Toda esa trama está relatada en un spot publicitario
que anima esta kermesse de atrasados mentales
Toda la tramoya retratada al otro lado de la hoja
en el verso espantoso que la hiela
Qué más?
Brillan cercanas dos líneas de Arbeláez
(será para el próximo poema).
Dicebamus hesterna die…
Para Alfredo Pérez Alencar
Así el computador se enciende se me abrieron las puertas y ventanas
y el oculto pasillo me abrigó nuevamente
después de cinco siglos pisé la biblioteca en el día siguiente
El útero do estuve y fui y recorrí reconoció estos pasos
la sombra de mi hamaca que ubiqué en los estantes
ese globo terráqueo que anoté como un redondo libro
importado del nuevo y viejo mundo que la Roma ocultaba
Todo se abrió a mi paso
Y más profundo aún entré a la bóveda a la cámara oscura al
pozo aquel de reflexiones yo el rebelde
a tiempo de arreglar –como decíamos ayer- ay quien lo creyera
mi versión de los Cantares hecha de puño mío y letra con mi Parker 51
en mañoso castellano aragonés que yo traduje bien a este mi oído
y sin mayor premura
llegué al baúl habido bajo las cinco aldabas que dormían
y entonces el Torá que abandonamos -¿recuerdas Luis?
judíos de la judería y no del invento de naciones
gitanos de gitanos pobres sefaradíes- por las estanterías
(lo que natura non guarda Salamanca lo devuelve)
se abandonó a mis brazos
llegó como una amada antigua de pronto recobrada
y así gacela frágil me entregó sus secretos
abrióme tanta puerta
por donde los turistas ni acaso los amantes
habrán de entrar en modo alguno.
Fotografía
Los muchachos en la cámara -pueden verlos-
pasados ya la media ruedan marchan aún marchosos
en busca de su historia esa imagen
de unos amantes en sus primeros tratos
(vasos de plástico algún caso genital)
iluminados por los bares y sin pruebas en la piel
y cuanto aquellos hablan -obsérvese el rictus a la lente-
se refiere a ese propio relato a paseantes nocturnas
en tanto que la luz aún no llega al relámpago
que fijará la imagen
y el camino extenso hermoso doloroso
como todos los caminos
los ha llevado a esta pose a ciertas experiencias más bien particulares
a otros climas: un mero retablo de signos con algo de nostalgia
Tras la imagen hay sombras que ríen en lo oscuro:
primorosas muchachas en sus primeros pasos
bellas damas sin retorno
y un sin número de aquellas que musitan apenas
sus nombres olvidados por buena educación
o matrimonio.
Supermercado
1
¿Y qué fue de los tenderos y sus tiendas
de las muchachas que hablaban de hilos y botones
con una voz de aguja?
Susurraban calcetas y roscas de papel para cumpleaños
serpentinas salmueras
¿Y qué será del olor a pan y las palomas
parloteando así pobres frente a televisores?
¿Y las mañanas de abril?
¿Y aquella tarde de marzo?
La sombra continúa por este laberinto
y esa Ariadna en la caja nos despide de a uno
a todos sus amantes
para echarnos al caos cargados de paquetes
desde este perdido paraíso.
2
el mercado de la carne se agita bajo el viejo gasómetro
una ciudad de pasillos y altos anaqueles por donde transita
rauda y ruda la ex clase trabajadora con su armadura de plástico
rechinan sus carros así coches policiales cargados con sus muertos:
tenis pollo recién congelado conservas y masas)
mientras golpeados paseantes vigilan las listas de mercaderías
La realidad imita al comic no hay oferta posible
un ejército de guardias privados transmite en walkie talkies
y hay movimientos extraños en las estanterías
mientras revienta el aire el perfume de los desodorantes
El detergente es un ave de paso
No se pase películas con el Kino no hay cuerpo que resista
Los baños públicos se ubican al final del pasillo
Y entre codazos de gordas proletarias y doncellas con ombligos colgantes
los culos Mac Donald's sofocan las escaleras mecánicas
el sector de los vinos las cajas registradoras
como enormes grúas aplastadas por la bárbara historia nacional.
3
El problema no es si el vaso
está medio lleno
o medio vacío
El problema es si el vaso
es de cristal
o es de plástico
Pero el problema
el verdadero problema
no es el vaso
sino la botella.
4
Ya no se puede pensar libremente
las ondas hertzianas coparon los pasillos
la antenas son cruces en el propio calvario
retumban los satélites en nuestro corazón
en los buses el ritmo brutal suena de guerra
cada uno con su personal stupid
con sus lentes de cintillos
La televisión no deja ver el bosque
La ciudad se llenó de religiones
Hay avisos de neón en las universidades
Ya no se puede pensar libremente
Ya no se puede pensar libremente
Provocadores sueltos por las estanterías
cargan libros desnudos entre la muchedumbre.
5
Las ratas administran la alacena
y si queréis arroz encontrarás arroz si aprendes
a separar el grano
de la pequeña bosta que dejan en la harina
tal las muchachas de ayer grabaron ¿recuerdas?
su pie al retirarse la ola
Debes ser positivo Las ratas han tomado ya este espacio
no molestan más que los guardias privados legados por la dictadura
aquel cerumen en las estanterías
Después de todo las ratas estaban antes que ti
con sus ruidos molestos con su infrecuente rasgar de telenovela
y seguirán allí cuando abandones la casa el país el mundo
en tanto
tienes arroz y harina y algo de conservas
para tu hambre
y tu silencio.
Juan Cameron
Último flash en la pantalla
Aleluya hermanos Aleluya
Tras catorce décadas al fondo de la rada
ascendido por ángeles mecánicos emerge
el submarino Flach
a imagen y semejanza de Flash Gordon
La Armada lo recibe con 21 cañonazos
que no dan en el blanco en el puro
en el inmaculado cielo de la Patria Los Jaivas
interpretan la Canción de Yungay
el sube a nacer conmigo hermano
la Marcha de Radetzky
y Volver a los diecisiete
¡Que se abran escotillas con valor!
Aún flotan restos en el aire mojado oscurecido enrarecido
(finalmente aclarado) del submarino Flach
fragmentos anotados de nuestro Teniente Bello
reventados como popcorns posmodernos ante los flashes de la TV
Y una partícula una minúscula partícula
para el genoma humano
desde el profundo germen de la Nación
desde el fondo de tí y arrodillado
se inocula en las narices de esta raza naufragada ya hace siglos
Aleluya hermanos Aleluya
el hombre nuevo aflora desde la nave cósmica
el clon del clown el buenos días a todos
Aún tenemos patria ciudadanos venceremos
no es que este Flach haya por fin emergido
somos nosotros
hundiéndonos lentamente en la difusa fosa nacional.
Juan Cameron
Qvixote/ últimas tareas
El hidalgo perdido el 39
prófugo de Auschwitz el 40
era un tipo global del siglo 20
dichosa edad y siglos más dichosos
voló el 59 hacia la Sierra
figura por Santiago en el 70
se encierra en el Estadio Nacional
combate por Kuwait por los 90
atraviesa el Mekong estilo pecho
importa el hantavirus de recuerdo
declaran que el sol brilla allá en Ginebra
que el sexo es un invento del demonio
desmuralla Berlín 89
descubre a Milton Fredman en seguida
pide asilo político en Miami
se retira temprano del World Center
(ahora mira las noticias en el 20
sienta al cambio de siglo en sus rodillas
lo encuentra muy amargo lo desprecia)
se levanta como puede en sus tres piernas
anuncia que los ovnis tienen alma
Buenas noches a todos buenas noches
¡Quítenseme delante los que dicen
que las letras aventajan a las armas!
¡No saben lo que dicen los que fueren
que las letras aventajan a las armas!
Juan cameron
A manera de respuesta
Hay un lugar de todos que es secreto
y en el mío tú habitas así el graznido en la gaviota
como esa música que en las estaciones eleva tu vista hacia el paisaje
y grandes barcos de contenedores y grúas como grullas que pican los
camiones y los puentes de mando
sin que puedas saber en cada movimiento
que esconde abajo en la sentina
No preguntes cómo desembarcaste aquí cómo
llegaste a este andén
habitas en él simplemente y su idioma es secreto
no trates de entenderlo
tampoco el movimiento ni el sentido del mar
¿Entiendes las historias de aquel jumbo allá a lo lejos
o la vida acarreada por el cuerpo silencioso delante del cortejo
o el sol en tu recuerdo hace tres meses?
Ya ninguna palabra derribará la imagen
Las palabras no alcanzan pasan y se pierden como viejos torpedos
como bombas de una guerra ya olvidada
Y en tu propia memoria se armaron y desarmaron casas
las calles cambiaron de sentido y los barrios de oficio
los árboles de entonces ya no son esos árboles
y esta sombra en la tarde frente al nuevo paisaje es una sombra
No existe algún lenguaje para explicar su mundo.
Juan Cameron
Alguna despedida
Me voy estoy cansado
tengo derecho a andar después de una jornada de picar esta tierra doblemente
con manos y cabeza
de esconder esta testa bajo el suelo para gritar a gritos reclamar
con el pecho hacia el cielo ser mirado
No vine yo a este día a mí no me invitaron
rasgué mis vestiduras y mi pecho para mostrar la sangre y su latido
y aquí me tienen sudoroso con el ala dispuesta
a cruzar el charco una vez más en busca de otro arado
Soy pájaro y gusano
soy este puño prieto que cava y salta y vuela
pues me hicieron así quienes sabían mi diario transcurrir mi quieto canto
Fui el aguador y el vino el héroe y la víctima el testigo
fui la tierna extensión cuando la noche reclamaba éstos mis dedos
tuve ideas las ví tuve una casa enclavada en la piedra y el paisaje
Ahora tomo vuelo busco apoyo
para correr la pista con un gesto tal vez una sonrisa
Me voy no es un pañuelo
es la pluma agitada que deja a lo lejos
un surco en esta pista para volver de nuevo.
Juan Cameron nació en Valparaíso, Chile, en 1947; egresado en Derecho y periodista en Suecia, reside ocasionalmente en ambos países. Algunos de sus poemarios en poesía son Perro de circo (1979 y 2011), Cámara oscura (1985),Videoclip (1989) Como un ave migratoria en la jaula de Fénix (1992), Visión de los ciclistas y otros textos (2008),Jugar con la palabra, (2000), Versos atribuidos al joven Francisco María Arouet y otros textos desclasificados(2000), Treinta poemas para leer antes del último jueves (2007), Obra extranjera (2011), Selected Poems (Nueva Zelandia, 2012) y ha publicado las crónicas Ascensores porteños/ Guía práctica (1999 y 2002), Ascensores de Valparaíso (2007) y Beethoven, el yogurt y nuestros años felices (Suecia, 2010). Aparece en numerosas antologías de poesía chilena y ha obtenido los premios Gabriela Mistral (1982), Revista de Libros de El Mercurio (1996), Villanueva de la Cañada (España, 1997), Consejo Nacional del Libro y la Lectura (1999) y Ciudad de Alajuela (Costa Rica, 2004) entre otros galardones.
Publicado por
Juan Cameron