Alone Again, de Carlos Amador Marchant
En Alone Again y otros poemas Carlos Amador Marchant se extiende en los temas que le son caros como individuo y con esto se adscribe a la poesía urbana, corriente que cobrara fuerza en Chile en la producción de los años ochenta. Expresa la cosmovisión y la duda ontológica a través de lo cotidiano y lo social. El hablante rescata su posición de gestor de la comunicación y determina al medio como un paisaje hostil y oscuro para indicarnos, a la vez, las fracturas por las cuales podemos acceder a la luz.
Luz y visión, al mismo tiempo, conforman los ejes para su lectura y comprensión. Así como del universo viene la vida y somos parte de él, el discurso parte del ojo hacia el interior. Por qué los ojos enceguecen? Este trance tiene relación con la vida de vientre?
El trabajo contiene tres cuadernillos: Alone Again, Poemas irreverentes y Adiós al hombre. El título genérico está tomado de la hermosa canción de Gilbert O’Sullivan, de la cual cita en el epígrafe: «Es el invierno que ha caído nuevamente/ sobre mi espalda, sobre mis ojos». En Alone again, sección de veinte poemas, muestra las líneas generales de su escritura. En cuanto a la forma, aplica un ritmo amplio y generoso a la respiración, lo cual facilita su lectura: El mar de orilla trae/ espuma sucia que queda/ impregnada sobre la quietud de la arena limpia (del poema Alone again); Todo es tiniebla en las aceras/ y el pan brilla en esta esquina (de El reestreno). Estos ejemplos indican, a la vez, una conciencia muy clara respecto al fenómeno poético, al “qué es” la poesía, cuestión que implica talento, conocimiento y gracia. En el contenido refleja la soledad del individuo contemporáneo, a la vez protagonista de un mundo en violenta transición.
El hablante proviene de otro lugar del país, del norte, y todo acá, salvo el mar, le es ajeno y difícil. Pero, al mismo tiempo, posee una sorprendente esperanza en el género humano: Nada es más bello que manos estrechadas/ Ojalá al final de la luz, dice en Esquinas.
Poemas irreverentes contiene quince textos. Su queja ante el medio carga mucha ternura a la vez de una suave tristeza. Reafirma su individualidad y la visión se torna más esperanzadora o desafiante que en el cuaderno precedente: Pero la vida tiene sus reglas/ Aquí somos o no somos/ Y en esta foto no soy/ El que soy (en Foto).
En los veintiún textos de Adiós al hombre el discurso crece. A pesar del título, el poeta opta por el equilibrio y la armonía como solución al problema humano. Este camino culmina con un Me marcho/ a buscar la linterna,/ el sable de palo de mi infancia, el esqueleto/ del mundo, que da razón y contenido a su pensamiento.
En líneas generales, en Alone again y otros poemas, Carlos Amador Marchant desarrolla los versos y los temas ya anunciados en Galpón de redes marinas.
Carlos Amador Marchant nació en Iquique, en 1955; reside en Valparaíso. En poesia ha publicado Pisando Tierra (1977), Galpón de redes marinas (1980 y 1994), Después de mi Casa (1984) y Alone Again (1999), además de Los cururos de la Santa María (novela, 2001) y Barquero en el Puerto (crónica 2002). Premio Universidad del Norte Fue director de Extramuros.
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